Publicado: 13 de Noviembre de 2017

Uno de los problemas más comunes con los que se encuentran los cuidadores de personas con alzhéimer es la adaptación de la casa a las necesidades del enfermo. En España, una de cada cuatro familias está afectada por el alzhéimer y alrededor del 80% de los enfermos vive en domicilios privados. Sin embargo, solo dos de cada diez de estos hogares disponen de accesos y zonas comunes completamente adaptados.
Las principales barreras en las zonas comunes de las viviendas son las escaleras en los accesos y los pasillos excesivamente estrechos para el paso de una silla de ruedas. Dentro de los propios domicilios, las principales barreras son la ausencia de cama adaptada y de una grúa para movilizar al enfermo. También la ausencia de plato de ducha en los cuartos de baño.
Esta falta de adaptación tiene consecuencias directas sobre los propios enfermos, ya que son especialmente sensibles a sus entornos.